Las Islas de Crozet, Kerguelen, Amsterdam y Saint Paul forman las “Terres Australes et Antarctiques Françaises”. Son tan ricas en vida animal que uno se siente en un mundo perdido, perteneciente a un lejano pasado.
Como sea que no existen aeropuertos en esas islas, el único modo de acceder a ellas es a través del buque científico MARION DUFRESNE, que cuatro veces al año zarpa de la isla francesa de la Reunión, en el Océano Índico. En cada derrota sólo aceptan 12 turistas, teniendo preferencia aquellos que tienen familiares en las islas. La dotación la componen científicos, biólogos, meteorólogos, el personal de mantenimiento, los cocineros, etc.
Es un viaje caro, pero vale la pena si se desea observar la vida de los animales en su medio natural, sin ser molestados por los humanos. Además de diferentes clases de pingüinos y focas, se pueden observar elefantes de mar, leopardos de mar, ballenas, orcas, albatros, petreles, y muchas otras aves. [Leer más]