Webs de los alojamientos:
Recomendaciones:
Reserva: si la haces a través de la central de reservas (info@hostel.is) te cobran el importe total por adelantado. En los casos que hicimos la reserva directamente nos cobraron una vez allí. Esto te da una mayor libertad para anular (atención, hay que hacerlo con bastante antelación si no quieres que te carguen el importe en tu tarjeta).
Llevar saco-sabana (es suficiente, te facilitan mantas o edredones)
Calcetines o chanclas para dentro del albergue: está prohibido el calzado de calle dentro.
Si llegas tarde, avisar. Algunos albergues no tienen personal permanente, y puedes llegar y tardar en que asignen habitación (aunque suele haber un telef. para avisar una vez que hayas llegado). [Leer más]
Decir que la hierba es verde seria una obviedad, pero afirmar que en Islandia los tonos de este manto vegetal llegan a ser fluorescentes, no deja de rozar lo inverosímil. Si además, el paisaje sobre el que se asienta, aparece repleto de montañas y valles que varían en el color de sus tierras a cada metro, surcados por pétreos ríos de lava secos y retorcidos, torrentes y cataratas, glaciares imponentes, lagos escondidos, iceberg a la deriva, fumarolas, géisers… empezaríamos a entender, que lo más sorprendente de este lugar, no es la propia explosión de su naturaleza, sino la densidad de espacios diferentes, contrastes y fenómenos espectaculares concentrados en apenas la extensión equivalente al territorio portugués. [Leer más]
1º - 30 de junio: Madrid - Londres (Gatwick)
Tren hasta Victoria Station (9 ₤)
Bus nº 38 hasta el hostel (1,20 ₤)
Hostel Picadilly (19 ₤)
Un hora menos que en Madrid. El hostel estaba de reformas, un poco cutre, pero compensa porque tiene una ubicación estupenda. Además es fácil encontrar personal que hable en español. Un vuelta para comprobar lo pronto de cierran los pubs, compra de galletas y aguas, y a dormir.
2º - 1 de julio: Londres - Reykjavik
Paseo a Nothing Hill, resulta muy agradable, sin los agobios del mercado del sábado en Portobello. Comemos allí en el “Rice Tai” casi al final del mercado, unos noodles con pollo muy buenos y unas cervezas, 15 €, para ser Londres no está mal. Después un paseito por Hayd Park y cuando por fin encontramos el Spike Corner nos comentan que son los domingos cuando la gente lo utiliza para dar sus charletas, una pena. No pudimos recorrer parte del parque, ya que estaba vallado porque se celebraba un festival de música: Live Africa, y como teníamos que coger un avión esa misma tarde nos quedamos con la miel en los labios. Como ya no quedaba mucho tiempo volvemos al centro, a patear un poco Chinatown y de cabeza al metro hacia Heathrow. Un follón de viaje (nos costo una hora llegar), total para ver que nuestro avión salía con retraso. [Leer más]