Ha sido un viaje corto pero intenso. Llegamos a Duala el sabado 3 de diciembre por la noche.
Los días 4 y 5 los pasamos de camino a la reserva del Dja (Patrimonio de la humanidad). El camino hasta la capital (Yaunde) y un poco más alla, era de carretera asfaltada entre paisajes de selva tropical: despué era una pista ancha de tierra por la que circulaban unos camiones monstruosos cargados de troncos de arbol de 15-20 metros de largo y mas de un metro de diametro. Por el camino paramos en algun chiringo de carretera donde se podía comer mono, puerco espín, serpiente y unos pinchitos morunos duros como una piedra. La verdad es que la sensación era que el viaje era bastante delicado, los jodidos camiones iban a 80 - 90 por hora por las pistas de tierra y por supuesto, si te lo encontrabas de frente, el camión no podía ni parar ni cambiar de dirección ni na de na, a todo esto, nuestro conductor se empeñaba en cojer la mitad de las curvas entrando por la izquierda ¿? (la madre que lo parió). Las poblaciones (poblados) por las que pasamos, en su mayoría eran unas cuantas casas, sin luz ni agua, de barro y palitos de madera con agricultura de subsistencia y cara de estar viendo pasar a los marcianos (nosotros), eso si en todas partes iban avisando del problema del sida (del orden del 10% en la población adulta). [Leer más]