Crónica de una paliza anunciada: el Aneto

Versión para impresiónEnviar a un amigoPDF version

Durante este puente de Mayo me escapé a Benasque (Huesca) con mi hermano, mi primo, dos amigos y la novia de uno de ellos; nuestra intención tan simple como desconectar unos días e intentar subir al pico Aneto 3404 m. de altitud con glaciar incluido. Llegamos el Sábado noche a Sahún, según la página web de la casa rural en la q estuvimos, barrio de Benasque.....juraría q los barrios no se encuentran a 4 Km de los pueblos...???¿¿¿???, esa misma noche decidimos q para ir calentando piernas, al día siguiente, Domingo, podríamos hacer una rutilla corta, perfecto, todos de acuerdo.

Domingo morning, llegamos al sitio de inicio de la ruta, 1900 m, empezamos a subir..uffff que bonita y cansada es la montaña, seguimos subiendo y la nieve empieza a hacer aparición y más arriba nieve en abundancia que cansa las piernas en exceso, lo que a mitad de camino me hacer notar unas molestias en la pierna debido a una antigua lesión por jugar al fútbol. Acabamos subiendo a unos 2500 m. y después de unos bocatas y aperitivos varios toca la bajada; en la bajada empezamos a disfrutar de la práctica del "culing", nueva modalidad deportiva que consiste en que después de haber subido por la nieve te tiras sentado por dicha nieve bajando con el culo rápidamente, resbalando y siguiendo los surcos que el culo anterior ha dejado, deporte divertido hasta q te encuentras una pequeña bajada que se convierte en una bajada empinada que te lleva hasta unas escarpadas y peligrosas rocas y tienes que frenar como sea, incluso con las uñas de los pies, cuál aguilucho, para no caer contra las rocas. Uffff...unos segundos de tensión y todo solucionado.

Seguimos bajando e hincando la pierna en la nieve continuamente, ya casi llegando a los coches pienso, ""vale todo Ok, si no fuera por ese pequeño pinchazo que me está molestando en la pierna, no por hoy, si no porque mañana puede ser un día largo para subir al Aneto""...de momento vuelta a la casa, chimenea, cenita, antinflamatorio para los dolores y a la cama prontito que nos espera un día duro.

Lunes; 5:30 A.M., suena el despertador, que sueño!!!, los sabios del Aneto nos habían aconsejado levantarnos mucho antes, la vuelta puede ser muy dura al estar la nieve blanda, pero como somos como la banda de Pancho Villa, ni caso. Mi pinchazo de la pierna me molesta, pienso que es normal al estar recién levantado y la pierna fría todavía y espero que se vaya calentando poco a poco y doliendo menos.

Entre desayunos, vestimentas, mochilas, baños, coches y pitos y flautas empezamos a andar a las 8 , insisto que es tarde. Nos dirigimos por un estrecho sendero de tierra por el que cada vez empieza a verse más nieve, se empieza a empinar el camino y después de unos 45´ Noelia no tiene muy buena cara, no ha dormido esa noche; Miguel, el novio, nos comenta que ellos se rajan y que nos abandonan, seguirán subiendo pero tranquilamente y no mucho más, no se encuentran con fuerzas; 45 ´ y ya hemos perdido 2 de los 6 componentes, quedamos mi hermano, mi primo, Juan y yo con mis molestias en la pierna, hasta donde aguantaremos??????

Nos calzamos los crampones y empezamos a caminar definitivamente sobre nieve; al rato llegamos al refugio de "La esclusa" y encaramamos una pared de cerca de 2 horas con inclinaciones de hasta un 50 % de desnivel; no estoy cómodo, nada cómodo, me quedo atrás continuamente por diversas razones, un crampón mal puesto que debo atarme de nuevo, una ganas repentinas de ir al baño...uyy, si estamos en la montaña y no tenemos baño...donde sea viene bien, detrás de esa piedra...otro crampón mal puesto que se me sale y debo parar de nuevo.....jodeeer, cada vez que empiezo a coger ritmo algo me detiene; mi pinchazo de la pierna me molesta pero no me impide continuar así que después de 1 hora de imprevistos parece que cojo ritmo y consigo cogerles a costa de sentir las pulsaciones en la sien, me las cuento, 160 pulsaciones por minuto, son muchas, pero no exageradas, sobre todo ya que con unos segundos de descanso las recupero fácilmente; después de 3 horas de subida (11:00 A.M.) llegamos al portillón alto, especie de puerta natural de rocas q da acceso al glaciar del aneto, da un poco de miedo por la inclinación existente en ese punto. Continuamos ya más en llano por un estrecho camino marcado sobre la nieve del glaciar y así durante 1 hora más, me encuentro bien, parece que voy dopado, lo que ahora me permite ir delante e ir parando más a menudo incluso ir comiendo poco a poco de todo lo que llevo, lo que me añade más fuerzas. Seguimos por el camino estrecho, la niebla se nos echa encima y no vemos a más de 10 metros; a mi primo le entra la pájara, estamos andando casi en llano y no puede con las piernas, nos cruzamos con otro grupo y nos dicen que nos queda alrededor de hora y media para la cima, mi primo no lo ve nada claro, no se siente con fuerzas, pregunto si ha comido algo, y ha sido más bien poco, come algo y le convencemos para que continúe, volvemos a cruzarnos con otro grupo y estos nos dicen que nos queda entre hora y media y 2 horas, mi primo se desmoraliza, al no haber mucha gente por allí, debemos continuar todos o volvernos todos y le volvemos a convencer para continuar; un rato caminando después otro grupo nos dice que por lo menos nos quedan 2 horas...!!!!!!pero bueno, acaso estamos andando para atrás?????, afortunadamente el sándwich empieza a hacer efecto y mi primo se encuentra con más fuerzas, seguimos adelante y al poco nos encontramos con una pareja que nos dice que ya no nos queda mucho, alrededor de media hora, los ojos de todos se iluminan, aunque también son 30´ de una subida bastante dura y pronunciada, seguimos; me siento muy bien, más que bien, tengo fuerzas para eso y más y empezamos a subir los últimos 200 m. de desnivel, de nuevo muy duro y de nuevo siento las 160 pulsaciones, pero cada vez las zetas son más cortas, lo que indica que la cima está muy cerca; voy parando poco a poco para no perder a los demás de vista debido a la densa niebla y con un pequeño esfuerzo más ...!!!Por fin,... la cima del Aneto¡¡¡¡¡; en ella sólo queda un pareja con tablas de snow y un precipicio que me hacen temblar las piernas, no se si lo he dicho pero tengo algo de vértigo..jajajja.........

Bueno, he mentido en una cosa, la cima no era tal cima, para llegar a la verdadera cima hay que pasar por un estrecho, escarpado y rocoso paso de unos 15 m de largo, el único problema es que a ambos lados de este paso existen sendos precipicios de los q ni se vislumbra el final, se le llama "El paso de Mahoma", mi decisión es inmediata..."que le den por c... al paso de Mahoma, yo no paso por ahí ni harto de marihuana"", me considero de todas formas que he hecho cima; llegan mi hermano y Juan, miran el paso, se acercan, avanzan un par de metros por el principio del paso que tiene nieve, ya un par de metros dentro del paso se agachan para bajar el centro de gravedad y vuelven arrastrándose marcha atrás y en cuclillas, lo q me hace entender el nombre de dicho paso, agachado, rezando al Este; también deciden no pasar, pero el simple hecho de verles en ese pequeño principio del paso con dos precipicios a los lados me pone de los nervios y me hace desviar la mirada hacia el lado contrario donde veo a mi primo que llega exhausto y como es de los míos, su decisión tb es rápida, tampoco pasa. Han pasado 6 horas 15´

Después de un pequeño descanso empezamos a bajar; la niebla continua; somos los últimos en bajar, no se como lo hacemos pero siempre somos los últimos, ya no nos cruzamos con nadie y eso en la montaña puede ser peligroso si tienes algún percance, afortunadamente esto no sucede. Después de 1 hora salimos del glaciar y llegamos a la cuesta empinada de principio; la nieve está muy blanda y a cada paso que damos hundimos la pierna en la nieve hasta la rodilla, esto es muy agotador y vista la experiencia del día anterior, empezamos a tirarnos nieve abajo con el culo, sentados y cogiendo surcos de otras persona que ya se habían tirado antes; es bastante divertido y no cansa nada. Como si toboganes del aquopolis fueran, empezamos a descender rápidamente cuestas abajo, cogemos todos los toboganes abajo que podemos y cada vez controlamos mejor la técnica del culing. En aproximadamente otra hora y con el culo ya empapado llegamos al final de la nieve y casi a la altura del coche.

 9 horas después de empezar, nuestra ruta ha concluido, llegamos al coche, satisfechos de haber subido sin percances y muy contentos de haber bajado a la vez divirtiéndonos de esa manera.

Fecha: 
May 2007
Your rating: None Average: 6 (6 votes)