NAMASTÉ!!!!!
Ya de vuelta la expedición India, sanas y salvas (lo cual es un lujo puesto que la mitad de nuestro grupo causó baja por problemas gástrico-intestinales), procedo a plasmar mis impresiones al respecto antes de que la pereza me embargue y el olvido de nombres y demás (que no de las sensaciones y experiencias vividas) haga mella en mi....
NEPAL
Vía Amman llegamos a Delhi. Dos días después partimos para Nepal donde estuvimos tres días alojados en la capital: KATMANDÚ, visitando: SWAYAMBUNATH, PATÁN, BHADGAON, PASHUPATINAH, y BODNATH.
Nepal me sorprendió muy gratamente. Me esperaba unos pueblecitos de montaña, todo muy rústico y verde. Pero me encontré con eso y mucho más:antiguos conjuntos arquitectónicos de gran valor llenos de templos, palacios,...., en equilibrio con la vegetación, muy verde (verde, verde!) debido a las numerosas lluvias, (aunque nosotros tuvimos suerte y sólo nos llovió un día), todo muy limpio, (habría que demandar a algunas guías que lo pintan como el país más sucio del mundo y nada más lejos de la realidad!), la gente amable, las mujeres con unos saris espectaculares (de seda roja, violeta,..), enjoyadas, con un porte majestuoso,...Katmandú es el lugar para comprar, por lo que lo mejor es ir allí al final del viaje; a nosotros nos cambiaron el itinerario y lo hicimos al inicio, y en la India echábamos de menos sus peculiares tiendecitas y sus vendedores ambulantes (bueno, se ponían tan pesados o más que los de la India, porque por lo visto éramos unos de los pocos turistas que habían aparecido por allí, porque los ingleses, americanos, alemanes y demás, temen el calor y no viajan es esa época, osea que tanto como echarles de menos...).
El clima era perfecto, calor y humedad, pero soportable. Cuando salía el sol, se notaba la altura, un sol penetrante.
Nepal es sencillamente precioso!!.
Pero qué es famoso en Nepal?: la cordillera del Himalaya, de modo que alquilamos una avioneta y nos fuimos al amanecer en busca del EVEREST!!....Allí se alzaba majestuoso, junto a otros muchos picos de considerable altura....toda una experiencia!!.
Los Nepalíes son en su mayoría budistas, y por tanto muy tolerantes, con una filosofía de la vida basada en la unidad de los seres del universo, y que los monjes plasman en unos lienzos con la llamada pintura tanka, cuya principal representación es el mandala (representación astrológica y filosófica del universo). También son muy prácticos, en los templos y estupas colocan unas telas que mecidas por el viento simboliza que la persona que las dejó reza durante diez años!. También hay unos molinos que al girarlos y girar una alrededor de ellas equivale a rezar 1020 veces, que es una cifra sagrada; ni que decir tiene que dimos cumplida cuenta de tan práctica costumbre y nos vinimos a casa muy rezadas!. En los templos siempre hay una estupa majestuosa, (son macizas) en la que están pintados los ojos de Buda, simbolizando el Dios que todo lo ve y el número 1 en nepalí, simbolizando la unidad del mundo, por la que rezan y que se repite en muchos mantras u oraciones. La estupa más grande es la de BODHNATH.
Pero algo que de verdad impacta a los occidentales, es la frondosa vegetación al borde del camino, unas hierbecillas que crecen silvestres y que si te fijas bien verás que son....MARIHUANA!!, galla para ellos y según los entendidos de la mejor calidad!!, paramos el autocar y bajamos a olerlo incrédulos, todo el mundo cogiendo ramilletes, y casi nos colocamos en el bus porque el aroma era intenso,...y la guía preocupada cuando se acercaba la policía,...pero si eran unos inocentes manojos silvestres recogidos junto al camino!!jajaja; (ni que decir tiene que me acordé de más de uno que yo me sé,...). Esa noche hubo cena nepalí y hubo gente que apareció de lo más feliz, entre ellos nuestra guía, se había hecho una infusión "que pa qué", jajaja. Allí su consumo es legal, aunque no se puede cultivar (¡para qué si crece sola!), pero los nepalíes no consumen mucho, eso es más bien cosa de monjes (¡mira tú qué listos!).
Las carreteras son muy malas dada la orografía del terreno y demás, y para acceder al Tíbet que se halla sólo a 119 Km.. se tarda unas 9 horas!!.
Los reyes son GAMENDRA y KOMAL y tienen una diosa viviente: la diosa KUMARI que es una niña pequeña, que vive en un palacio y no puede pisar el suelo de la calle por lo que apenas sale del mismo. Será diosa hasta los doce años más o menos y entonces elegirán a otra según unas normas.
Nepal tiene 5 millones de habitantes, 700.000 de los cuales viven el la capital Katmandú y la mayoría de la población se dedica en primer lugar a la agricultura y en segundo lugar a la artesanía.
Los conflictos armados con los maoístas se hallan localizados en las montañas. En las ciudades no hay disturbios, aunque si se aprecia una presencia policial fuerte. En uno de los pueblos visitados vimos una ceremonia de cremación de un soldado nepalí muerto en esos disturbios.
El país es bonito y además allí descubrí mi verdadera vocación: estrella mediática!!. Estábamos todo el grupo en una plaza haciendo fotos cual convulsivos nipones cuando divisamos a los de la tele que se nos acercan y se me plantan a mi delante y me piden que diga unas palabras, a lo que no me pude resistir (no todos los días sale una en la tele de Nepal!!). Me dieron el micro y allí me explayé yo a mis anchas ( no me acuerdo ni de lo que dije!jajaja). El momento quedó además inmortalizado en el video de uno de mis compis de viaje, osea, que tengo pruebas del evento.
Un gran acierto el de Amalia al incluir este país en nuestro viaje.
INDIA
La India es... GENTE!!! es un hervidero humano por doquier, aderezado con todo tipo de vehículos: coches (la mayoría modelos antiguos, de la época de la colonización inglesa, que aún se fabrican en el país), rickshaws (bicis que tiran un carrito con asientos), tuck-tuckcs (motocarros taxis), autobuses locales (de cuyas ventanas sobresalen caritas, brazos,...del enjambre humano interior), alguno de turistas (curiosamente no había muchos turistas por allí), lo que resulta en unas calles caóticas (se supone que allí se circula por la izquierda, reminiscencias británicas, pero la verdad es que van todos por donde les place, esquivándose unos a otros y por raro que pueda parecer, no suele haber muchos accidentes para lo que podría ser...), carros cargados hasta los topes tirados por personas o animales, o animales solos deambulando por todos lados (vacas, búfalos, dromedarios en Rajastán, perros,..), que mantienen los sentidos alerta en todo momento, sin importar que no hayas dormido y lo cansada que estés: olores de todo tipo (y la mayoría no precisamente a rosas!), ruidos ensordecedores (no paran de tocar el claxon, para evitar chocar),... hay que estar atenta en todo momento porque a diferencia de los locales, que parecen tener ojos en la espalda, los foráneos tenemos que girar la cabeza constantemente para no ser arrollados por ningún vehículo o animal. Cruzar la calle?..eso es toda una aventura y un riego para la propia vida!!!.
DELHI tiene dos partes, como se "jartó" de repetirnos nuestra guía local Rupa: Delhi antiguo o Delhi viejo y Delhi nuevo o Delhi moderno, tanto que casi parecía un mantra!. Delhi nuevo,etc, fue construido por los ingleses y no tiene mayor interés: amplias avenidas bordeadas por parques con edificios que los árboles apenas dejan ver. Lo "interesante" está en el Delhi viejo y allí nos fuimos unos cuantos en expedición a la que nos dieron tiempo libre. Nos metimos en todo el mogollón, en el laberinto de callejuelas llenas de tiendas (por productos) abiertas a la calle con los comerciantes dentro tumbados a la bartola en espera de clientes y que no dejan de gritarte que entres a comprar, callejuelas por las que vas como sardinas en lata, como el metro en hora punta, pero con bicis pasando, motos, tuck-tucks (si la calle da de ancho), vacas y lo que se tercie!, el cuello se te retuerce de tanto girarlo para todos lados y te sientes como en una sauna, chorreando sin parar, pero alucinada de estar allí y vivirlo en directo!!.
Lo mejor de todas las ciudades es callejear, pero en la India es todo un lujo!!!!. La India no es un destino "bonito" para contemplar, la India es para sentirla!!. No te importa la basura acumulada por doquier, ni los malos olores, quieres más y más....
Subir en un rickshaw es alucinante, lo ves todo la mar de tranquilo,...bueno, te estresas un poco a veces cuando te parece que un coche te va a embestir, pero es mejor tomárselo con calma y confiar en los conductores. Pero las emociones más fuertes son en tuck-tuck, los motocarros-taxis, como siempre, negocias antes el precio (otra vez a regatear!) y la cantidad de personas que te admiten, empezamos yendo 4, 5,...y acabamos 7 más el conductor en el pequeño receptáculo, en Jaipur!!. Es como subirte a la montaña rusa del parque de atracciones: los conductores se picaban entre sí y echaban carreras con los que llevaban a los demás del grupo!, muyyy diver!!!.
Siempre se dice que en la India hay mucha miseria. Es cierto que hay suciedad por doquier, literalmente "mierda" de los animales acumulada en las calles (¡hay que ir mirando constantemente dónde se pisa!), muchos niños sucios y desarrapados que se acercan a pedirte un euro, dólares, rupias, niños y grandes obligándote a comprar sus mercancías, te las meten por los ojos, te acosan sin piedad como un enjambre de abejas, hasta el punto de que cuando subes al autocar tras una visita parece que vuelves de la guerra, de batallar con ellos, si no les compras te acosan, si lo haces es peor, porque vienen más y más y te exigen que les compres a ellos también,.........el caso es pedir.
Pero los niños que se te acercan, con sus caritas llenas de mugre, bajo las que adivinas unos bonitos rasgos, te obsequian con amplias y sinceras sonrisas, puedes bromear con ellos y sonríen, la gente no está amargada, está feliz, no tienen mucho pero la mayoría tiene para comer (a los pobres les dan comida gratis), y según sus valores hinduistas, no pretenden atesorar cosas porque la riqueza que importa no es externa sino interna, y muchos son felices con lo que tienen, con sus eternas siestas sobre su rickshaw, su tuck-tuck, o en pleno suelo o en un camastro frente su tienda o chabola en las zonas rurales, ellos sonríen y te dicen adiós a tu paso y no te miran con rencor u odio porque tienes más cosas que ellos. El hinduismo propugna la igualdad entre hombres y mujeres por lo que se puede ver a mujeres haciendo todo tipo de trabajos (policías,etc), pero como en todos sitios del mundo, ellas nunca paran, a ellas no se las ve dormir la siesta como a los hombres, en las zonas rurales, las ves acarreando fardos sobre sus cabezas o trabajando en el campo, pero siempre las verás con unos saris aparentemente inmaculados, de más vivos colores en el Rajastán para animar la sequedad del paisaje (ese estado es mucho más montañoso y seco que los otros que visitamos). En las ciudades también se ven mujeres con panjabis, el otro raje tradicional (de casaca y pantalón).
Hay que intentar ver la India con sus ojos no con los nuestros. El sistema de castas nos parece totalmente injusto. Asfixia a los parias, la casta más baja, pero permite que esa sociedad se sustente. Los parias o intocables limpian las calles por la mañana, lavan la ropa de las castas altas y queman sus muertos. Nuestro guía en Benarés, miembro de la casta alta, llegó a decir que los parias son felices, que los "cremadores" andaban todos juntos y lo compartían todo y que se ponían ciegos de beber al anochecer,....¿¿cómo sino aguantar esos trabajos??¿¿esa vida???. Me pareció injusto que lo dijera, pero así es como funcionan allí las cosas. No se puede cambiar de casta, hay que resignarse. Me parecía estar leyendo "Un mundo feliz", ¡¡está claro que Aldous Huxley se inspiró en la India!!. El Budismo surgió como una revolución ante el sistema de castas para acabar con ellas, pero los hábiles sacerdotes hinduistas no lo permitieron, y tiempo después los ingleses dictaron leyes para suavizar tan rígido sistema. Ahora hay gente de castas bajas en el funcionariado, pero los matrimonios siguen haciéndose dentro de ese sistema, y los de casta alta tratan a los demás con gran altivez y dominio.
Y la fiesta para los sentidos se amplía en BENARÉS o VARANASI, la ciudad sagrada de la India.adonde fuimos tras Nepal. Allí no vas a ver ningún templo, ni monumento alguno, allí vas a ver la vida de la calle y del río: el GANGES o GANGA , el río sagrado. El que muere en Varanasi se salta todas las reencarnaciones siguientes y va directo al NIrvana, por lo que allí se concentra gran parte de la población en espera de su muerte. Según el hinduismo, todos deben peregrinar una vez en su vida allí y bañarse (literalmente!) en el río y algunos lo dejan para antes de morir y así obtienen más beneficio.
Al llegar caminamos hacia el río entre el caos de las calles y curiosamente vimos a un urbano subido en una redonda, contemplando el tráfico sin hacer nada y que como quien no quiere la cosa, se puso a leer el periódico para pasar más placidamente el tiempo. Alquilamos una barca, tras arduo regateo (allí todo se regatea, es agotador!!) que nos llevó a ver las cremaciones nocturnas entre montañas de mugre y porquería, con los buitres revoloteando y terminamos viendo una ofrenda al dios Visnú frente al río. Pero el plato fuerte fue al amanecer: otra vez excursión en barca para ver los muelles típicos de las fotos con los santones y demás población realizando sus baños matutinos en el Ganges (beben agua y todo!!esta gente es definitivamente de otra pasta!!, cualquiera de nosotros hacía eso y caía fulminado por los miles de microbios de por allí!!). Íbamos haciendo fotos tan tranquilos cuando al girar la cabeza divisé un gran bulto hinchado, de un blanquecino grisáceo, un color nunca antes visto, que la corriente traía hacia nosotros....era el cadáver de una mujer, probablemente embarazada porque no queman ni a las embarazadas ni a los niños. Me pilló tan de improviso que me fue imposible mantener la vista fija ni hacerle fotos como otros. Más adelante veríamos algunos cadáveres más flotando, y todo parecía tan normal que era pasmoso. Para rematar nos desembarcaron en un muelle y volvimos a un crematorio como la noche anterior (están en terrazas frente al río), el hedor era considerable y un hombre se empeñaba en relatarnos cada detalle de lo que estábamos viendo: que si uno había empezado a arder antes, que si otro llevaba ya un cuarto de hora, que si mira esa cabeza, que si esas piernas, y seguía la pasmosa sensación de normalidad que hacía que te preguntases si eran muñecos o personas que se iban a otra vida lejana....qué sensación tan rara.
Lugo nos llevaron por callejones mugrientos en los que faltaba el aire, con un calor húmedo considerable, con perros (a lo menos sarnosos!) y gente tirada por doquier, cruzándonos con algún peregrino con su botellita de agua del Ganges (de la mejor cosecha!) y algún que otro puestecito de comida, que a ver quién es el guapo que se comía esa "fideuá" callejera y no moría en el intento!!. Nada que ver con los deliciosos noodles que descubrimos en el hotel y que nos sirvieron a algunos para subsistir (eso sí, previa advertencia al camarero: "no spicy, no pepper, nothing!!", que si te fiabas de ellos cuando decían que algo no picaba, ya podías prepararte a entrar en ebullición!).
De Benarés fuimos a KHAJURAHO, donde contemplamos unos templos con fachadas llenitas de esculturas eróticas basadas en el Kamasutra (antes el sexo no era tabú en la India) de enorme calidad estética y sentido del humor!! sobretodo con los sabios comentarios del guía local, el mejor de todo el viaje.
De allí a ORCHA y en tren hacia AGRA. "La joya de la corona": el TAJ MAHAL!!! apareció ante nuestros ojos tras un hábil juego de perspectivas. Parece etéreo, y tan bonito e impresionante como en las fotos, por mucho que lo hayas visto, no deja de impresionarte. En Agra también se visita el FUERTE ROJO, precioso conjunto de palacios.
De Agra a JAIPUR pasando por FATHEPUR SIKRI, otro tiempo capital imperial y abandonada por falta de agua. Las carreteras son de pena y los autobuses y camiones van como locos!!, las motos se cuelan entremedio,...lo dicho, un caos!. Más de una vez temimos por nuestra integridad: al ver un camión adelantar a otro y venirnos de cara!!. para 100 Km. puedes tardar 4 o 5 horas, no hay medida lógica para nosotros.Por esas carreteras también se pueden ver una especie de camiones de fabricación casera con motores de bombas de agua! que no necesitan matriculación, muy ingeniosos. Así tuvimos ocasión de ver la India rural, al pasar por las aldeas, me hubiera gustado adentrarme en alguna, me recordaban historias oídas sobre la Guerra Civil o la posguerra, la diferencia entre campo y la ciudad,...., allí la gente tiene más comida y parecen más saludables.
JAIPUR es la capital del RAJASTÁN y las tiendas y edificios denotan una zona más rica. Rajastán significa tierra de reyes. Pero curiosamente, el Palacio de los Vientos de esa ciudad fue lo único que me decepcionó, sólo se ve la fachada y tampoco es tan grande ni majestuosa como aparece en las mil fotos que corren por ahí. El guía se vanagloriaba de decir que cuando París y Londres carecían de sus grandes avenidas, Jaipur ya las tenía. La ciudad posee un observatorio con instrumentos de medición solar y astrológica muy curiosos y a escala gigante.
En el vecino Amber visitamos el Palacio del Maharajá, fortificado, al que accedimos a lomos de elefantes, con los que nos hicimos numerosas fotos (Amalia también!!que conste, jajaja), con su consiguiente pago en rupias porque aquí en la India están muy espabilados con los turistas y comercian con todo.
Aunque el tema fotos es muy curioso, muchas veces te piden dinero a cambio de fotos (en eso los santones o sadus son los reyes, prácticamente viven de eso!). Pero a los indios les encantan las fotos. A veces te pedían que les hicieras una foto y se la enseñaras sólo por el placer de que se la hicieses. Y si coincidís con indios de otros lugares en un sitio turístico, acabábamos haciéndolas mutuamente, nosotros también les parecíamos especies raras dignos de fotografiar!. Y la gente cuando mira, mira!!, vamos, que no se cortan, ni miran de reojo, cuando nos parábamos hacíamos corro de mirones a nuestro alrededor!.
De vuelta a Delhi paramos a comer en el Palacio de SAMODE, un hotel restaurante tipo palacete del Maharajá al que llegamos tras sortear el enjambre de vendedores que te esperan a pie del bus, como ya fue habitual en todo el viaje.
La vuelta fue de nuevo vía AMMAN, pero esta vez sí que tuvimos tiempo de escaparnos a la ciudad para una rápida visita, previo visado. La ciudad no tiene gran interés, es todo lo contrario que la India: muy limpia, bastante nueva, casas de un sólo color blanquecino terroso, todas iguales, peladísimo, sin un árbol y sobre siete colinas, la gente seria y arisca, las mujeres te miran de reojo y los hombres todo lo contrario,...Menos mal que debimos pillar a la ida al taxista más simpático de todo el país y hasta nos dio un cursillo acelerado de árabe, porque el de la vuelta parecía de peli de miedo, repostó con el coche en marcha,..uf!. Ese día nos sentimos como Julio Iglesias: desayunamos en Delhi (India), comimos en Amman (Jordania) y cenamos en Madrid (España)!!, aunque...más cansados!jajaja.
Y tras un agotador viaje (el viernes fue todo de viaje en bus y sólo pudimos descansar un ratito porque a las dos de la madrugada salimos hacia el aeropuerto,...dos días seguidos de viaje!) llegamos a nuestro destino: Madrid! que ya teníamos ganas todos de pillar la cama, aunque...lo malo era que había que despedirse y eso ya no nos hacía tanta gracia. Ya habíamos dejado a medio grupo en Amman (los que iban a Barcelona pasaban allí la noche) y ahora era el adiós definitivo. Tuvimos la suerte de contar con un grupo muy homogéneo y que hizo piña desde el principio y tantas experiencias nos habían unido como si nos conociésemos de toda la vida...bueno, vosotros ya sabéis de lo que hablo!.
Me ha encantado vivir todo lo que he vivido y ver todo lo que he visto en la India y Nepal, con Amalia y todos mis compis de viaje; la India no me ha decepcionado en absoluto, he visto otro país muy diferente a lo que estoy acostumbrada, otro mundo, con un ritmo diferente (¡eso sí: los camareros te exasperan de lentos!), pero con lo bueno y lo malo de allí el balance del viaje es totalmente positivo!!!.
Marisol