Nuestro viaje comienza en el aeropuerto de Loiu. El avión Bilbao – París/ Charles De Gaulle, de British Airways, es un avión de los chiquitines, que se coge en pista, y la mitad de los asientos van vacíos, se ve que volar un martes a las 20:00 no es muy popular. Son unas 2 horas escasas de trayecto, aderezadas con un bocata de salchichón con mantequilla (delikatessen, eh? Te sientes otra vez como si tuvieras 10 años, je, je). A la salida misma de la Terminal en la que aterrizamos, el bus N-2, que pasa con una frecuencia de unos 10 minutos, nos lleva a la Terminal desde la que tomamos el avión de Air France a Hong Kong. Nos esperan 11 horas de trayecto. Precio de ambos vuelos, ida y vuelta, 574 €.
El vuelo de Air France también va medio vacío, lo que nos permite tumbarnos cuan largas somos (o casi) ocupando 3 asientos, y así dormir razonablemente bien durante el viaje. A lo que contribuyen también los tapones para los oídos y el antifaz que proporciona la compañía, y que dadas mis dificultades para dormir en cualquier situación, guardé durante todo el viaje, y aún guardo, con especial mimo. [Leer más]
Estuve en varias de ellas y me gustaría recomendar una en especial en donde me sentí como en mi propia casa.
Es una casa fantástica, grande y de estilo colonial.
Está ubicada en el centro de La Habana Vieja, muy cerca de los principales lugares de interés turístico.
Es una casa buenísima, con todas las comodidades, experiencia, buen servicio y precios baratos.