Tanzania 01 De Madrid a Moshi (9 Sep)
Casi se puede decir que el viaje empezó el día antes porque habíamos quedado en dormir todos en casa de Gustavo para salir juntos hacía el aeropuerto de madrugada. Todos salvo Paco, que había salido todavía un día antes desde Barcelona y que pasaría un día en El Cairo antes de juntarse con nosotros. Volamos con la KLM de Madrid a Kilimanjaro (JRO) con escala en Ámsterdam, y el billete nos salió por unos 1000 EUR I/V. Los dos trayectos se cumplieron con puntualidad y en total fueron unas 12 horas de viaje, incluyendo la paradita en Schiphol, que es uno de los aeropuertos que más me gustan y que nos sirvió para pillar más memoria para las cámaras y algo de compañía para las frías noches de safari (no es que visitásemos el Barrio Rojo, me refiero a Mr. Baileys y Mr Jameson). [Leer más]
Introducción
El Camino Primitivo, sobre todo a su paso por Asturias, es maravilloso. Y lo digo por su extraordinaria belleza, la majestuosidad de sus paisajes, sus amabilísimas gentes, su excelente gastronomía y exquisita señalización. Pero atención, es duro, diría que muy duro, sobre todo si se hace en invierno y a toda velocidad, tal como nosotros nos vimos obligados a realizarlo por compromisos. No es un paseo, no es para todos. Es un rompepiernas inacabable y de postre, refugios que desmoralizan a los más sufridos, a los más austeros. [Leer más]
Ha sido un viaje corto pero intenso. Llegamos a Duala el sabado 3 de diciembre por la noche.
Los días 4 y 5 los pasamos de camino a la reserva del Dja (Patrimonio de la humanidad). El camino hasta la capital (Yaunde) y un poco más alla, era de carretera asfaltada entre paisajes de selva tropical: despué era una pista ancha de tierra por la que circulaban unos camiones monstruosos cargados de troncos de arbol de 15-20 metros de largo y mas de un metro de diametro. Por el camino paramos en algun chiringo de carretera donde se podía comer mono, puerco espín, serpiente y unos pinchitos morunos duros como una piedra. La verdad es que la sensación era que el viaje era bastante delicado, los jodidos camiones iban a 80 - 90 por hora por las pistas de tierra y por supuesto, si te lo encontrabas de frente, el camión no podía ni parar ni cambiar de dirección ni na de na, a todo esto, nuestro conductor se empeñaba en cojer la mitad de las curvas entrando por la izquierda ¿? (la madre que lo parió). Las poblaciones (poblados) por las que pasamos, en su mayoría eran unas cuantas casas, sin luz ni agua, de barro y palitos de madera con agricultura de subsistencia y cara de estar viendo pasar a los marcianos (nosotros), eso si en todas partes iban avisando del problema del sida (del orden del 10% en la población adulta). [Leer más]
Ibamos a vivir nuestra primera experiencia en un tren en la India, sobre todo, en sus estaciones. La vida fluye en cada andén, en cada vagón, de la misma forma que emerge las sensaciones en cada rincón de cualquier ciudad. Vida y muerte se dan la mano en las estaciones de la India. Son auténticos ''hogares'' para miles de indios a quienes la miseria les oprime.
Eran las cinco de la tarde y el tren hacia Varanasi (Benarés) no salía hasta las 20.15 horas. La estación era vieja, sucia, destartalada. Parecía que nunca, desde que los ingleses abandonaron el país, hubiera sufrido algún tipo de remodelación. En las dos horas de espera muchos fueron los trenes de pasajeros y mercancías que pasaron por delante de nuestros ojos. Y siempre la misma historia. Puestos callejeros de comida preparada en el acto que corrían de un andén a otro en busca de un hambriento viajero. Cuencos de barro, antes llenos de té y ahora, estrellados contra el suelo. Mujeres con sus hijos en el regazo pidiendo un puñado de rupias. Niños con sus gestos aprendidos solicitando una limosna, una bolsa de patatas o una botella de coca-cola; cualquier cosa para recordarte que pasan hambre. Hombres, mujeres y niños sentados en el suelo sobre esterillas que al caer la noche se convertirían en sus ‘colchones’. Desperdicios, y muchos, abandonados en cualquier lugar. Trenes abarrotados de indios de distintas castas, separados de forma distintiva por clases. [Leer más]
El paisaje cambió a los pocos kilómetros de dejar DF y la contaminación excesiva dio paso al azul intenso del cielo y a las nubes perfectamente maquilladas de blanco. Puebla sería el destino. Salimos de DF a las 12.20 horas en un autocar de la compañía ADO, en el metro San Lázaro. Dos horas más tarde llegamos a la estación de autocares de Puebla.
De Puebla nos dirigimos a Xolula, donde se asienta una iglesia en un montículo que hace presagiar que debajo existía una perfecta pirámide. Fuimos en "carro" hasta San Nicolás de los Ranchos, a las faldas del espectacular volcán Popocatopelt de más de 5.000 metros y en activo. [Leer más]
Estamos listas para el segundo descenso del día... nos esperan 45 metros de profundidad, y una pared con un poco de vegetación por todas partes. Podré esquivar todos esos pequeños magueyes? y ese árbol que sobresale casi al final? Me han dicho que después de la mitad de la bajada, la pared tiene un hueco y que habrá un punto en el que no podré tocarla, estaré totalmente suspendida de la cuerda y si no tengo cuidado puedo empezar a girar sin control. El primer descenso estuvo genial, al principio sentí que el corazón se me salía, porque como dicen, la parte más difícil es cuando tienes que enfrentar tu propio instinto de caminar siempre vertical. Intentaba explicarle a mi cuerpo que también se puede caminar con cierta inclinación y aún sin ver lo que se tiene atrás. Después de unos instantes de negociación interna, logré entregarle mi confianza a la cuerda que sujetaba con fuerza en mi mano derecha y así empecé a bajar. Durante los primeros 5 metros mantuve una lucha intensa con mi inseguridad, hasta que poco a poco fui venciendo y comencé a disfrutar. El clima está perfecto, la vista es hermosa y el silencio es tan placentero. [Leer más]
Preparación del viaje:
Aparte de la imprescindible lonely planet, que este año tenía nueva edición, actualizada al 2005, buscamos mucha información a través de los foros, al principio los españoles, pero tuvimos que recurrir a los ingleses porque la zona de las Hihglands centrales no es muy visitada y apenas encontrábamos información en nuestro idioma. En inglés no encontramos mucha más, pero si lo suficiente para que personalmente, me sintiera fuertemente atraída por los parques de Yok Don y Cat Tien, cuyo punto de partida son Buon Ma Thuot y Ciudad Ho Chi Minh respectivamente. Dalat también era un punto importante. [Leer más]
1º - 30 de junio: Madrid - Londres (Gatwick)
Tren hasta Victoria Station (9 ₤)
Bus nº 38 hasta el hostel (1,20 ₤)
Hostel Picadilly (19 ₤)
Un hora menos que en Madrid. El hostel estaba de reformas, un poco cutre, pero compensa porque tiene una ubicación estupenda. Además es fácil encontrar personal que hable en español. Un vuelta para comprobar lo pronto de cierran los pubs, compra de galletas y aguas, y a dormir.
2º - 1 de julio: Londres - Reykjavik
Paseo a Nothing Hill, resulta muy agradable, sin los agobios del mercado del sábado en Portobello. Comemos allí en el “Rice Tai” casi al final del mercado, unos noodles con pollo muy buenos y unas cervezas, 15 €, para ser Londres no está mal. Después un paseito por Hayd Park y cuando por fin encontramos el Spike Corner nos comentan que son los domingos cuando la gente lo utiliza para dar sus charletas, una pena. No pudimos recorrer parte del parque, ya que estaba vallado porque se celebraba un festival de música: Live Africa, y como teníamos que coger un avión esa misma tarde nos quedamos con la miel en los labios. Como ya no quedaba mucho tiempo volvemos al centro, a patear un poco Chinatown y de cabeza al metro hacia Heathrow. Un follón de viaje (nos costo una hora llegar), total para ver que nuestro avión salía con retraso. [Leer más]
Hola a tod@s !!! Ya estamos de vuelta la primera parte de la expedición berlinesa. La segunda parte regresará mañana si sobreviven a las estupendas temperaturas del norte de Europa, y la tercera y última lo hará el miércoles para que, con un poco de suerte, no tenga que volver a pisar tierras germanas en un poco de tiempo.
¡¡¡¡¡¡Vaya fin de semana tan estupendo que he pasado en Berlín!!!!!! Parecía poco tiempo y nos ha cundido una barbaridad!!!!!!
Los que salimos desde Madrid el viernes tuvimos la mala suerte de sufrir un retraso de dos horas. Como llevábamos tanto tiempo para disfrutar la ciudad............... En fin, eso nos llevó a llegar a Berlín a las 00:30 del ya, sábado. Sin seguridad en que hubiera trenes hasta el centro de la ciudad, optamos por coger taxis. ¡Y fue toda una experiencia! Larguísimas avenidas nevadas recorridas a altas velocidades echando competiciones con otro taxi, donde resultaban viajar otra parte de nuestra propia expedición. El taxista...........¡un macarra! Eso si, musiquita guapa............ y Pilar como un GPS humano controlando por donde nos llevaba semejante espécimen, y dirigiéndole en las ocasiones en las que parecía flaquear su conocimiento sobre Berlín. Entre el acojone y las risas, llegamos san@s y salv@s al albergue. Allí nos esperaban Marga-Lavinia, Chelo (que no nos esperó y estaba frita y calentita en su camita) y el magnífico........... el inigualable............el sempiterno (aún cuando viva en Alemania).............. PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEPELU!!!!!!!!. [Leer más]
Viajar en avión es demasiado rápido. En un chasquido de dedos estás allí. Tan pronto en Madrid, tan pronto en Delhi. Tan pronto en el ‘primer mundo’, tan pronto en un mundo totalmente desconocido e impactante. Jamás habría imaginado nada igual.
La India de los seis sentidos
Puedes haber leído seis guías y diez libros, haber visto varias veces el Ghandi de Attenborough, haberte recreado con La Ciudad de la Alegría, o haber escuchado con atención las historias de viajeros anteriores, pero el choque es de órdago, brutal, y coge desarmado al más realista, al más soñador, a cualquiera que no haya pisado nunca antes la India.
Cuántas preguntas, hasta que te das cuenta de que las respuestas dependen exclusivamente de lo que cada uno busque. Los estereotipos que a lo largo de tu vida te has ido confeccionando de La India se agolpan en tu mente y es necesario ordenar la gran cantidad de imágenes que viajan de forma incesante de un lado al otro de tu mente. Pero ¿cómo adaptarme al cambio que supone la fantasía de la realidad? Ante mí se abría un mes para descubrirlo y, ¿por qué ponerse límites? [Leer más]