En pie a las 4 de la mañana. A las 4.30 abajo, que nos espera el shuttle (traslado al aeropuerto). Avión a las 5.55. Llegada a Auckland y nuevo avión a las 9.30. Llegada a Nadi a las 12.30, aunque allí es una hora menos, pero yo no cambio el reloj, sólo estaremos dos días y total, por una hora...
En el aeropuerto declaramos la comida que llevamos, aceite de oliva, café, miel, y esta última se la quedan, no nos la dejan pasar.
Nos reciben tres fijianos tocando un ukelele o algo así y cantando alguna composición popular, ¡menuda bienvenida!!!! Era como de película, vestidos con camisas hawaianas, pareos y flores en la oreja y esa musiquilla alegre, increíble...
En el mismo aeropuerto, donde las cintas de recogida de equipaje, hay un tablón de anuncios de guesthouses y backpackers y hablando entre nosotras: que seguro que si en todo el pacífico estaremos cinco españoles, tres éramos nosotras, en Fiji... y en estas, se nos acerca un chico y nos pregunta en perfecto castellano, si somos españolas, alucinamos mucho por encontrar en un sitio tan recóndito a alguien de casa, así que el equipo nacional aumenta y pasamos a ser cuatro. [Leer más]
Sin madrugar. Desayuno, duchas, lavamos el coche (9$), falta le hacía, y lo entregamos, fin del coche en la isla norte.
Espera en el muelle para coger el ferry para Picton. Habremos hecho unos 1.800 Km. Lo único barato de este país de vientos fríos y lluvias, aunque cuando sale el sol, calienta, es la gasolina.
Pasar a la isla sur lleva 3 horas de ferry. El mar está movidito a la salida y durante un buen tramo, hasta que entramos en una especie de fiordo que hace que el paisaje sea una maravilla con el agua muy tranquila. Todos en el barco sacamos las cámaras. Aún no hemos comido y el hambre ataca, no tenemos apenas nada que echarnos a la boca, pero se nos ocurre un plan. Pedimos unas patatas fritas que ya hemos visto que las sirven en un gran vaso de plástico, y las devoramos en un pis pas. Como el hambre sigue siendo intensa y algo hay que hacer, ni cortas ni perezosas sacamos nuestro cargamento de intendencia (tomates, atún, aceite de oliva…) y en un momento nos hacemos una ensalada en el susodicho vasito de plástico… y luego otra, que el vasito no es muy grande y somos tres. Estamos hechas unas domingueras totales.
Atracamos en Picton, donde nos espera la agencia de alquiler del coche con nuestro nuevo carro, inmenso, vamos como reinas, aunque gasta bastante más gasolina que el otro. Llegamos a Nelson cuando ya se había hecho de noche. [Leer más]
El nombre Aotearoa es maorí y significa algo así como tierra de la gran nube.
El viaje a Nueva Zelanda empezó un martes 16 de noviembre a eso de las 15.30, hora más o menos en la que salía nuestro avión. Dos horas de vuelo desde Madrid a Paris, seguidas de once desde Paris a Seúl (Incheon, Corea) y otras once desde Incheon a Auckland. A estas 24 horas de vuelos hay que añadirles unas cuantas de esperas en los aeropuertos. No llegamos a Auckland hasta el 18 de noviembre, osea, dos días después tras 36 horas de viaje y 12 horas de diferencia horaria, dos días completos.
El precio del billete fueron 1.390 euros e incluye, vuelo desde Madrid a Aukland, ferry de Wellington a Picton, Vuelo de Christchurch (pasando por Auckland) a Nadi (Fiji) y vuelo de Nadi a Madrid. Lo emitimos en Nueva Zelanda Viajes, después de buscar, comparar, mirar y remirar billetes y ofertas durante mucho tiempo… trabajo que estuvieron haciendo Marga y Paqui y que definitivamente, en esta agencia era donde mejores precios encontraron. En esto poco puedo aportar, pues me incorporé al viaje cinco días antes de partir. [Leer más]