SAN FRANCISCO
Los Barrios:
De los visitados me quedó con Misión y Castro. Quizás por el ambiente, quizás por lo pintoresco de algunas de sus casas, estos barrios me gustaron. En misión está la misión Dolores origen de la fundación de San Francisco. Castro, centro de la comunidad gay, es un barrio desenfadado (por sus tiendas y gentes).
En Haight Ashbury encontramos el contraste de casas imponentes (mansiones de ricos) al más puro estilo de San Francisco alrededor del Buenavista Park (desde el que se divisa una buena panorámica de SF), y la calle Haight, un día centro de la movida hippy, hoy calle llena de drogadictos y vagabundos.
Nob Hill con sus empinadas cuestas es un espectáculo, viendo los coches que circulan por sus calles subiendo y bajando. Merece la pena coger un tranvía en la intersección de Powell Street con Market (y asi de paso vemos como les cambian de sentido), llegarse hasta California Street (si puede ser sujetos por la parte exterior del tranvía), y coger el tranvía que baja por esta “empinadísima” calle. [Leer más]
Leí hace tiempo una crónica en Itaca sobre un sitio en los pirineos franceses en el que una cascada de unos 500 metros, considerada la más alta de Europa, dejaba romper sus aguas, en medio de un circo glaciar.
Resultó aquella una lectura muy amena e interesante, a partir de la cual, a pesar de haber dado por visitado todo lo visitable en Pirineos, decidí volver a estas montañas, ya que, ahora resultaba evidente que algo me faltaba.
Con la idea fijada, la fecha era para mi lo más sencillo, el proyecto empezó a tomar forma. En pasados años, había tomado por costumbre subir a finales de Mayo, básicamente para practicar deporte de aventura. Para mi esta era una fecha ideal, combinando la aventura con la montaña, el rafting, los caballos, el parapente quizás, con la alta montaña, con la fuerza natural de una cascada, con un circo glaciar de grandes dimensiones. [Leer más]
Llegamos a Venecia de noche. Cogimos el autobús de la compañía ACTV (1,5€) que nos acercó a la Piazzale Roma (entrada de Venecia) desde el aeropuerto. Posteriormente cogimos la línea 1 de los vaporettos (3€) hasta Arsenale (donde teníamos el Hostel). Este primer contacto fue bastante positivo, ya que la navegación nocturna por canal central, con la iluminación de los palacios al borde del mismo, resultaba de gran belleza.
Siguiendo las indicaciones del propio Hostel Ca Venezia, llegamos al mismo, situado cercano a la plaza de San Marco. Este Hostel (34€ pax noche) nos asignó una habitación que tenía cocina, baño, y un pequeño cuarto de estar, amén del dormitorio (preparado para 6 camas), pero solo ocupado en esta ocasión por Amalia y por mi. Limpio en general.
A la mañana siguiente, iniciamos temprano nuestra visita de Venecia. Guía en mano, marcamos un recorrido circular pasando por los puntos más destacados. A primera hora, las calles están tranquilas y es un gustazo pasear por ellas. Nos adentramos por un entramado de plazas con encanto, iglesias monumentales (¡¡muchas!!) y canales. Hacia el mediodía llegamos a la confluencia del puente Rialto, abarrotado de gente. Comimos y seguimos nuestro paseo que finalizó, como no en la Plaza de San Marco sobre las 15 horas. Las colas para visitar la catedral y la torre eran considerables. Nosotros decidimos sentarnos en uno de los cafés de la plaza, en el que un quarteto interpretaba temas clásicos (¡menuda clavada el cafetito de marras!). [Leer más]