Paseando por Asturias Julen, que conoce bien Asturias, hizo un buen repaso de lugares y parajes que no debemos dejar de ir. Muy buenas las recomendaciones. Hola Jesús:
Yo veraneo todos los años en Asturias, y me gustaría poder darte algún consejo, pero la verdad es que casi no se ni por donde empezar, hay montones de sitios que merecen la pena visitar. Empecemos pues:
Si prefieres la costa hay infinidad de peublos preciosos que conocer, empezando desde la frontera con Cantabria: \r\n
- LLanes, es el centro veraniego asturiano por excelencia, hay bastante marcha nocturna y un montón de playas preciosas, además de encontrarse a las puertas de los Picos de Europa. Del concejo de LLanes destacaría sobre todo sus playas.
- Ribadesella, precioso, merece la pena visitarlo y no te pierdas las cuevas de Tito Bustillo, también tiene bastante ambiente y buena oferta hotelera, campings y casas rurales, hay unas preciosas en Sardeu. Esta muy cerca de Covadonga y los lagos, que en mi opinión también merecen una visita ( si no hay niebla, porque sino no ves nada). [Leer más]
5 de agosto de 2005, son las ocho de la tarde y ya estoy impaciente esperando la llegada de los primeros itakeños. Subo al parador, pido una cervecita y me siento en el cruce escudriñando todos los coches que se acercan, intentando reconocer las caras de Ane y Joseba, una matrícula de Donostia, un claxon, una voz... que rompa con la espera; y mientras pienso, con la mirada fija en La Corona, en el programa del fin de semana, procuro repasar todos los detalles. Todo está listo: el hostal, las rutas, las comidas. Y el tiempo, la meteorología ¡eso si que es imposible de reservar!, ni siquiera tenía a mano un convento de clarisas para llevar una docena de huevos y rogar que no lloviese. Había pasado toda la semana viendo en las cadenas de televisión las previsiones de los próximos dias - "ola de calor en Asturias"- dijeron.
¡Bien!, dió resultado el antiguo conjuro "escampa neblina, escampa, que hay un chobo dormido en la campa...". No iban a ser necesarios los chubasqueros, ni los forros polares, y en cambio, podríamos disfrutar del abanico de Olga revoloteando por los collados, de burkas y turbantes azules ondeando en las brañas, de baños en las cálidas aguas de un lago de montaña. Y yo, ya no se si es cosa del cambio climático o de estos itakeños que todo lo trastocan y lo vuelven del revés. Asturies, guapina, ¿qué te fizieron estus bribones?. [Leer más]